¿Qué es la cláusula penal en un contrato?

Una de las preocupaciones que se suelen tener a la hora de realizar un contrato, es como prevenir los incumplimientos o al menos desincentivar que las partes incumplan el contrato. Una de las fórmulas que puede resultar más efectiva es el establecimiento de una cláusula penal. En este artículo nos proponemos ver qué es y cómo funciona una cláusula penal por incumplimiento contractual.

¿Qué son las cláusulas penales?

Como vimos al hablar de los incumplimientos de contratos, ante un incumplimiento la ley permite que a la pyme que ha incumplido se le obligue a cumplir el contrato en los términos pactados o se resuelva el contrato, todo ello indemnización de los daños y perjuicios.

El cálculo de los daños y perjuicios puede resultar en muchas ocasiones complicado, puesto que, como vimos, incluye tanto el daño emergente, el efectivamente sufrido, como el lucro cesante, los beneficios que se habrían podido conseguir. Cuantificarlos adecuadamente puede resultar complicado, se debe acudir a valoraciones e informes periciales, etc. Entonces, el Código civil permite, de forma previa, que las partes pacten una cantidad en dinero para el caso que de que una de las partes no cumpla con sus obligaciones.

El pacto de dicha cantidad de dinero para el caso de que una de las partes incumpla con lo acordado, se llama cláusula penal. Esta tiene como finalidad el pacto de una cantidad anticipada de los daños y perjuicios, aunque el Código Civil añade “salvo pacto en contrario”. Esto significa que si se pacta un cláusula penal sin más, la cláusula penal sustituirá a los daños y perjuicios, por lo que cuando haya un incumplimiento se tendrá que reclamar la cláusula penal y no los daños y perjuicios. Ahora bien, puede establecerse que además de la cláusula penal se tengan que pagar los daños y perjuicios, es decir, la cláusula penal se acumula a los daños y  perjuicios, tiene una función meramente punitiva.

Así pues se puede decir que las cláusulas penales cumplen una doble función:

a) Por un lado, sirven para disuadir a las partes al incumplimiento. Cuando se establecen, las partes conocen el coste en dinero de lo que les puede costar no cumplir con el contrato, con ello se incentiva a cumplir.

b) Por otra parte, facilitan la liquidación de los daños y perjuicios. Como hemos señalado antes, puede ser complicado calcular los daños y perjuicios y a menudo hay que recurrir a informes periciales, para que técnicos valoren los daños, al establecer la cláusula penal todo ello ya no resulta necesario.

¿Qué cantidad de dinero puede ponerse como cláusula penal?

En primer lugar hay que señalar que rige la libertad de pactos, la ley no establece límite alguno. Solamente se prevé que cuando se hubiera cumplido la obligación principal en parte o irregularmente el juez podrá moderar la cláusula penal.

La jurisprudencia ha establecido algunos límites a las cláusulas penales. Así, las cláusulas meramente punitivas pueden considerarse contrarias al orden público y a la moral si son excesivamente superiores a la indemnización por daños o perjuicios. También las considera contrarias a la moral y al orden público aquellas cláusulas penales que limiten extraordinariamente la libertad de los contratantes o aquellas que resulten usurarias, esto es, aceptadas por la situación de necesidad o angustia de la parte.

Además en una reciente sentencia el Tribunal Supremo ha aceptado la facultad de modificar las cláusulas penales, eso sí siempre con una interpretación restrictiva, la facultad de moderar las cláusulas penales si estas exceden con mucho los daños y perjuicios sufridos con el incumplimiento.

Si su pyme se encuentra en alguna de las causas legales de disolución, desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, le ofrecemos el mejor asesoramiento para qué su pyme firme contratos con las mayores garantías de cumplimiento con sus clientes y proveedores y le asesoramos cuando se le haya impuesto una cláusula penal que no responda a los criterios legales y jurisprudenciales.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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