¿Cómo cambiar el domicilio social de una sociedad mercantil?

A raíz de los acontecimientos ocurridos en octubre en Cataluña en el mes de octubre del año pasado, el cambio del domicilio social por las empresas ha saltado a las primeras páginas de la prensa y de los telediarios. Se ha dicho que el Gobierno ha facilitado el cambio de domicilio para las empresas. Pero: ¿qué procedimiento se ha de seguir para efectuar el cambio? ¿Cómo afecta ello a las pymes? ¿Y a los socios? A estas preguntas tratamos de contestar.

¿Qué es el domicilio social y quién puede modificarlo?

El domicilio social deberá ser, de acuerdo con la Ley de Sociedades de Capital (en adelante LSC), en el lugar en que se halle el centro de su efectiva administración y dirección, o en el que radique su principal establecimiento o explotación. Luego nos dice, que las sociedades cuyo principal establecimiento o explotación radique dentro del territorio español deberán tener su domicilio en España.

¿Esto qué significa? En primer lugar, que las sociedades que tengan su establecimiento principal en España, deberá tener su domicilio social en España. Luego, el domicilio social podrá coincidir con el del principal establecimiento o explotación o podrá ser otro, siempre que sea el lugar dónde esté su efectiva administración y dirección. Por tanto, el lugar no puede ser cualquiera. Ello porque el domicilio social tiene consecuencia importantes. La principal es que, salvo que se diga lo contrario en los Estatutos sociales, la Junta general se realizará la misma localidad en la que la sociedad tenga su domicilio social. Además, si en la convocatoria no se dice lo contrario, la Junta General se celebrará en el domicilio social. Es decir, el máximo órgano de decisión, salvo que se diga lo contrario en los estatutos, se reunirá en el lugar designado como domicilio social y, en todo caso, en la localidad donde se tenga designado el domicilio social.

El domicilio social ha de estar establecido en los Estatutos de la sociedad. Y por tanto su modificación debería ser mediante acuerdo de la Junta General. La regulación cuando entró en vigor la LSC en 2010, así lo recogía, pero exceptuaba los casos en que el domicilio social no se trasladase fuera del municipio, en ese caso, podía ser acordado por el órgano de administración si no se decía lo contrario en los Estatutos. En 2015 esto cambió, a partir de ahí, se podía cambiar el domicilio social por el órgano de administración dentro de todo el territorio Español. El cambio de 2017, a raíz de los hechos ocurridos en Cataluña, matiza que se entenderá que el órgano de administración lo puede realizar salvo que expresamente se diga que el órgano de administración no ostenta esta potestad.

 ¿Qué procedimiento ha de seguirse?

Si los Estatutos no excluyen que el órgano de administración puede realizar el cambio de domicilio social el procedimiento es realmente sencillo. Si se trata de un administrador único este acudirá a una notaría manifestará la voluntad de realizar el cambio de domicilio social, otorgará la correspondiente escritura de modificación de los Estatutos, y luego se inscribirá en el registro. Si el órgano de administración es mancomunado, el procedimiento es el mismo pero habrán de acudir todos los administradores; y si es solidario, cualquiera de los administradores. Estás serán las situaciones más comunes para las pymes.

Cuando el órgano de administración sea un Consejo de Administración, el acuerdo será adoptado por el Consejo, se levantará un certificado expedido por el secretario del Consejo y el presidente o consejero en que se delegue será quién deba otorgar la escritura pública de modificación de Estatutos.

¿Qué consecuencias puede tener para los socios?

Cómo hemos dicho, el cambio de domicilio social tendrá consecuencias en lugar en que haya de celebrarse la Junta General. Ello puede llevar a abusos, pues puede haber administradores, que para utilicen este mecanismo de forma arbitraria para evitar que los socios minoritarios acudan a las Juntas Generales o que ejerzan sus derechos frente a la sociedad.

Por tanto, si no hubiera un cambio real del centro de administración o dirección o del establecimiento o explotación principal, los socios minoritarios podrían impugnar el acuerdo.

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica le asesoramos sobre todos los temas de modificación de Estatutos, los problemas que pueden surgir, y entre ellos, obviamente el cambio de domicilio social.

¿Hablamos?

 

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

Deja un comentario

Confinem