Cómo descongelar de forma segura los alimentos de su negocio

¿Cómo descongelar adecuadamente los productos alimentarios?Las fórmulas para descongelar alimentos son tan variadas que cada establecimiento tiene su preferencia. Sin embargo, si este proceso se hace de forma errónea, aumenta el riesgo de exposición a bacterias patógenas. Durante la descongelación, los alimentos deben mantenerse a temperaturas adecuadas para evitar que posibles bacterias, presentes antes de la congelación, crezcan por el calor.

Cuando los alimentos están congelados, las posibles bacterias que pudieran contener se mantienen latentes y posteriormente, con una cocción adecuada, se destruyen. Sin embargo, si la comida no se ha descongelado de forma correcta, el tiempo de cocción recomendado puede ser insuficiente para destruir estas bacterias. Por tanto, si no se descongelan  los productos de forma  adecuada, pueden  ser los causantes de una intoxicación alimentaria.

Además, debe tenerse en cuenta que los alimentos deben descongelarse siempre por separado, a fin de evitar contaminaciones cruzadas. En aquellos casos que no haya tiempo suficiente para descongelar y haya que cocinar los alimentos directamente, se debe emplear el doble de tiempo de cocción, especialmente con todo tipo de carnes. Las formas más seguras para descongelar alimentos son:

– Descongelación en la nevera: Este tipo de descongelación requiere una planificación previa, sobre todo para alimentos de gran tamaño, para los que el tiempo de descongelación será mayor que para los pequeños, unas 24 horas más o menos. Cuando se coloca el alimento congelado en la nevera, debe verificarse que la temperatura del interior sea de unos 4ªC, si es menor, el producto tardará más tiempo en descongelarse. Es recomendable utilizar un plato para evitar que los jugos de unos platos goteen sobre otros productos.

Cuando el alimento ya se ha descongelado, debe prepararse y ser consumido de forma inmediata para prevenir el crecimiento bacteriano. El producto podría volver a congelarse siempre y cuando no se supere el plazo de tiempo en el que debería haberse comido. Por ejemplo, la carne picada, los mariscos y las aves pueden consumirse hasta uno o dos días después de haberse descongelado, mientras que  la carne de cordero, de cerdo o de res, puede consumirse hasta tres y cinco días tras la descongelación. El pescado es uno de los alimentos para los que más se recomienda utilizar la nevera para descongelar, aunque es el método más lento, es uno de los más seguros.

En agua fría: Esta forma de descongelación es más rápida que la anterior, pero requiere más atención. Los alimentos deben estar envueltos o envasados de forma hermética para evitar que sus tejidos absorban agua y con ello, se reduzca su calidad. Además la envoltura ayuda a prevenir la contaminación de las posibles bacterias que pudieran albergar. Para descongelar el alimento, éste se sumerge bien cerrado en agua fría y ésta se cambia cada cierto tiempo (unos 30 minutos) para que continúe la descongelación.

En el microondas: Esta opción es muy rápida, pero deben tomarse precauciones para evitar que se cocinen solo los extremos de los alimentos, mientras que el centro queda congelado. Una vez descongelado el alimento, debe de cocinarse de forma inmediata.

Nuestros servicios de gestión de calidad  pueden ayudarle a elegir el método más eficaz para su establecimiento. Confinem puede asesorarle para evitar los errores más frecuentes en el proceso de descongelación, que son:

No deben descongelarse los alimentos a temperatura ambiente o en agua caliente. El riesgo de contaminación es mucho mayor (el crecimiento de bacterias se produce entre 4ªC y los 60ªC).

– Una vez descongelados, los alimentos no deben volverse a congelar, a menos que se cocinen a más de 70ªC durante, al menos, dos minutos.

– Debe evitarse el contacto directo entre alimentos que se vayan a descongelar con otros que ya están cocinados para evitar la contaminación cruzada.

– Conviene comprobar el estado del congelador, que no se formen capas gruesas de hielo en sus paredes o cristales de hielo en los envases.

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Verónica Jiménez

Consultor de Calidad de Confinem

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