¿Realmente ahorran costes las empresas congelando el salario?

congelacion salariosAnte la difícil situación económica, más de una empresa congelará el salario bruto de sus trabajadores en enero para ahorrar costes. ¿Pero es ésta la mejor solución para la empresa?

La congelación salarial implica que los trabajadores pierdan poder adquisitivo si no se les aumenta el sueldo en el mismo porcentaje que la inflación. Pero además, este año el Gobierno ha decidido subir el IRPF, por lo que la congelación del salario bruto implica que el salario neto, es decir, lo que efectivamente percibe el empleado, descienda.

Las empresas que consideren que es una buena decisión congelar los sueldos en la coyuntura actual para mejorar sus resultados empresariales posiblemente estén pensando que sus empleados lo entenderán, que difícilmente encontrarán mejores condiciones fuera de la empresa y, aun en el caso de que alguien se marchara, se produciría un ahorro de costes: o un salario menos o, si el puesto es imprescindible, se puede sustituir por otra persona que cobre menos (otro día hablaremos del coste de la rotación).

Pero, ¿realmente ahorran costes las empresas congelando el salario?

Entre empresa y empleado existe un contrato psicológico además del laboral. El contrato psicológico es el intercambio de derechos y deberes no acordados explícitamente que espera cada cual de la contraparte.

Por ejemplo, las partes acuerdan expresamente que el empleado acudirá 8 horas diarias por un salario determinado, pero el empresario confía, sin necesidad de hablarlo, en que además aporte lo mejor de sí mismo y el trabajador espera que el salario pactado se vaya incrementando cada año con el fin de conservar su poder adquisitivo, aunque no lo hayan pactado. Si, además, el empleador ha ido subiendo el salario cada año y deja de hacerlo, se agrava la rotura del contrato psicológico. El trabajador considerará que ha perdido poder adquisitivo y probablemente disminuirá consciente o inconscientemente su rendimiento. En cualquier caso, estará menos satisfecho y motivado. Probablemente no abandonará la empresa y seguirá teniendo un rendimiento mínimamente aceptable para conservar el puesto, ya que necesita el salario y no puede irse a otra parte.
Sin embargo, no es bueno para la organización tener en plantilla a alguien que permanezca exclusivamente por no tener otra opción, porque sólo aportará una parte de sus capacidades, y “si queremos ganar este partido es necesario motivar a todos los jugadores para que aporten lo mejor de sí mismos y se dejen la piel en el campo de juego”.

Una alternativa a la congelación salarial es determinar qué objetivos tiene que cumplir cada trabajador para que la empresa mejore su productividad y competitividad, medir el grado de cumplimiento de esos objetivos y retribuir en consecuencia. De esta forma, conseguiremos estimular la participación, motivación y compromiso del personal en la consecución de los objetivos empresariales.

En el área de Recursos Humanos de la consultoría de empresas Confinem podemos ayudarle en el diseño e implantación de modelos de gestión de recursos humanos que consigan mejorar la productividad y calidad del trabajo, favorecer la adaptabilidad necesaria de las personas para contribuir continuamente a la eficacia y eficiencia de su organización y aumentar la satisfacción y motivación de las personas y su aportación efectiva al logro de los objetivos empresariales.

En cualquier caso, si fuera imprescindible mantener los salarios, es conveniente comunicarlo adecuadamente. En Confinem también disponemos de un área de Comunicación para ayudarle en este sentido.

¿Hablamos?

Eduardo Colomer
Consultor de Recursos Humanos de Confinem

 

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