¿Cuándo se entiende que hay sucesión de empresa y qué consecuencias tiene?

Imagen1A la hora de crear una empresa muchas veces lo que se hace es adquirir la totalidad o algunos de los elementos de una industria que esté ya en funcionamiento. En estos casos puede que se declare que hay una sucesión de empresa, esto es, que aunque se haya cambiado de nombre o razón social o de titulares –sea un sociedad con distintos socios o empresarios individuales-, se considera que sigue siendo el mismo negocio y que la nueva empresa –sucesora- debe asumir las responsabilidades de la anterior –sucedida-. ¿Cuándo ocurre esto? ¿Qué responsabilidades se asumen? Entramos en ello en el presente artículo.

¿Cuándo nos encontramos ante un caso de sucesión de empresa?

La obligación del nuevo empresario de asumir obligaciones de la empresa anterior viene determinada por diversas normas en nuestro ordenamiento jurídico: Art. 44 del Estatuto de los trabajadores;  Art. 42.1.c) de la Ley General Tributaria; Art. 142 y 168 de la Texto Refundido de la Ley de la Seguridad Social.

En el artículo del Estatuto de los Trabajadores es donde mejor se define que se entiende por sucesión de empresa, no obstante, nos deja un concepto que ha requerido de interpretación por el Tribunal Supremo pues la casuística es bastante amplia. Nuestro más Alto Tribunal ha venido a establecer que para considerar que hay sucesión de empresa se tiene que dar dos requisitos:

a) El primero es que hay una transmisión directa o cambio del titular de la industria por otro nuevo y distinto, aunque este se realice mediante un tercero interpuesto, siendo lo relevante en este caso que el antiguo empresario y el nuevo titular se hagan cargo sucesivamente de la actividad empresarial;

b) La entrega efectiva de los elementos patrimoniales que configuran la infraestructura u organización empresarial básica de la explotación; o, lo que es lo mismo, la permanencia de la empresa como unidad en sus factores técnicos organizativos y patrimoniales. La empresa ha de permanecer en su esencia para la continuidad del objeto social.

Para saber si hay sucesión o no de empresa el Tribunal Supremo ha ido estableciendo una serie de indicios, que básicamente serían:

– Coincidencia en la actividad económica de la empresa nueva con la adquirida.

– Transmisión de elementos patrimoniales esenciales de la empresa adquirida.

– Coincidencia del domicilio social o de la actividad.

– Continuación ininterrumpida de la actividad.

– Coincidencia de clientela.

– Coincidencia entre socios accionistas o miembros del consejo de administración.

– Coincidencia de toda o parte de la plantilla de la empresa adquirida.

No es necesario que concurran todos los indicios, pero si coinciden algunos y resulta relevantes para considerar que esencialmente permanece la empresa, es suficiente para que se considere que hay sucesión de empresa.

¿Qué consecuencias tiene la consideración de sucesión de empresa?

Las consecuencias más importantes para el nuevo empresario vienen determinadas en el Estatuto de Trabajadores y respecto de los trabajadores, siendo estas de forma resumida las siguientes:

a) El nuevo empresario se subroga en todos derechos y obligaciones derivados de las relaciones laborales y de Seguridad social.

b) Ambos empresarios, el cedente y cesionario, responden solidariamente de las obligaciones laborales que no se hayan satisfecho nacidas durante los 3 años anteriores a la transmisión.

c) Ambos también responden de las obligaciones posteriores cuando la cesión fuese declarada delito.

d) A los trabajadores las relaciones laborales de los trabajadores afectados por la sucesión seguirán rigiéndose por el convenio colectivo que en el momento de la transmisión fuere de aplicación en la empresa, centro de trabajo o unidad productiva autónoma transferida.

Respecto las deudas con la Seguridad Social responderán ambos por la totalidad de las deudas generadas, ya sea por cotizaciones –art. 142 de TRLGSS- o por prestaciones –Art. 168 TRLGSS-.

Por las deudas con la Agencia Tributaria se establece la responsabilidad solidaria por las deudas de la empresa adquirida, incluyendo también las retenciones –Art. 42.1.c)-.

Respecto de las empresas adquiridas en un procedimiento concursal se establece que el Juez de lo Mercantil, podrá acordar que el adquirente no se subrogue en la parte de los salarios o indemnizaciones pendientes de pago anteriores a la enajenación que sea asumida por el Fogasa. Mientras que las responsabilidad por deudas con no se transmitirán. Respecto de las deudas con la Seguridad Social, no se dice nada expresamente pero se entiende que siguen el mismo régimen que con la hacienda pública.

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica le asesoramos en coordinación con los otros departamentos, en todos aquellos aspectos que resulten relevantes en la transmisión de una empresa para conocer si hay sucesión de empresa y sus consecuencias.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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