¿Cuándo y cómo debe disolverse por ley una sociedad?

disolución empresaEn el blog hemos hablado en diversos artículos de algunas situaciones en que la sociedad debe ser disuelta y de las consecuencias de no disolverla. Así pues, se hace necesario un artículo en el que se trate de las causas legales de disolución y de cómo se debe proceder cuando la sociedad incurre en alguna de estas situaciones, teniendo en cuenta que no disolver la sociedad puede acarrear consecuencias para los administradores, como ya vimos en su momento.

¿Causas legales de disolución de la sociedad?

Una pyme puede ser disuelta cuando así lo decidan los socios, sin otro argumento que su libre voluntad adoptada en Junta General. No obstante, la Ley de Sociedades de Capital obliga a que en determinados casos sea obligatorio disolver la sociedad, si no se adoptan las oportunas medidas correctoras de las causas que producen dicha situación. Los supuestos en que la Ley contempla la necesidad de disolver la sociedad son los siguientes:

a) Cese de la actividad o actividades que constituyan el objeto social por tiempo de un año o superior.

b) Cuando haya concluido su objeto social.

c) Cuando es imposible conseguir el fin social, sin que pueda ser un mero obstáculo transitorio y superable.

d) Paralización de los órganos sociales, que ya tratamos en el artículo sobre bloqueo societario.

e) Cuando haya pérdidas que dejen el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social, siempre que no se aumente o reduzca el mismo y no proceda la declaración de concurso.

f) Reducción del capital social por debajo del mínimo legal, y no sea consecuencia de una ley.

g) Cuando el valor nominal de las participaciones o acciones sin derecho a voto superen la mitad del capital social desembolsado, y no se corrija la situación en el plazo de 2 años.

h) Por cualquier otra que contemplen los estatutos sociales.

Todas estas situaciones, salvo b y la c, pueden ser corregidas. Así, el cese de la actividad puede superarse si la sociedad recupera la actividad. La paralización de los órganos sociales debe resolverse por acuerdo de los socios previos (pactos parasociales) o posteriores a la situación, como vimos en su momento. Las situaciones de pérdidas, de reducción del capital social o por exceso de participaciones sin derecho a voto, se pueden superar, por ejemplo, mediante operaciones acordeón.

¿Qué se debe hacer si la sociedad está en causa de disolución?

El acuerdo debe ser adoptado por Junta General. Los administradores están obligados a convocar la Junta General en el plazo de dos meses desde que concurra la causa de disolución, o solicitar concurso si la sociedad es insolvente. Cualquier interesado –socio, acreedor, etc.- puede solicitar al órgano de administración la convocatoria de la Junta. La Junta General podrá adoptar el acuerdo de disolución o los acuerdos necesarios para superar la causa de disolución.

Si la Junta no se convoca, no se celebra, o no se adopta ninguno de los acuerdos, disolución o para superar la causa de disolución, se puede solicitar por cualquier interesado la disolución judicial de la sociedad. Ello se realizará ante el Juzgado de lo Mercantil, a la solicitud se acompañará la documentación pertinente, y si es un interesado y no se ha convocado junta, acompañará la solitud de convocatoria realizada al órgano de administración. El juzgado convocará a todas las partes interesadas a una comparecencia, y después de la misma el juez resolverá en el plazo de 5 días, y si acepta la disolución nombrará a los liquidadores.

Si la Junta se convoca pero no se logra el acuerdo, los administradores están obligados en dos meses a solicitar la disolución judicial.

El incumplimiento de los administradores del deber de convocar la junta o de solicitar la disolución judicial acarrea su responsabilidad solidaria por las deudas contraídas por la sociedad después de que haya causa de disolución, como vimos el artículo correspondiente a la responsabilidad de los administradores.

Si su pyme se encuentra en alguna de las causas legales de disolución, desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, conjuntamente con los departamentos de Finanzas y Estrategia, Dirección y Organización, le ofrecemos el mejor asesoramiento para qué su pyme pueda remover las causas de disolución o, en caso de no ser posible, eludir la responsabilidad de los administradores.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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