Impagos: Intereses de mora a los que tiene derecho el acreedor

Intereses demoraLos acreedores tienen derecho a cobrar unos intereses por mora cuando el deudor no cumple con la obligación de pago en el tiempo pactado o legalmente establecido. No siempre un acreedor se considera legalmente en mora por el hecho de no pagar, ni en todos los casos se cobra los mismos intereses. En este artículo explicamos cuándo el deudor incurre legalmente en mora y qué intereses se pueden cobrar.

 ¿Cuándo nos encontramos legalmente ante un moroso?

Para que una empresa sepa cuando un cliente, que no le ha pagado por los bienes entregados o servicios prestados, entra en mora legalmente, deberá tener en cuenta si se trata de otra empresa o de un consumidor o usuario final. Así por ejemplo, no será lo mismo la venta que realiza el empresario que fabrica muebles a otro empresario propietario de una tienda de muebles, que el empresario que tiene la tienda y vende al consumidor o usuario final. Veamos la mora en cada supuesto:

1) Cuando la relación sea de una empresa con un consumidor o usuario final, se tendrá que tener en cuenta lo establecido en el artículo 1.100 Código Civil, y por tanto, se incurre en mora cuando se reclama fehacientemente, judicial o extrajudicialmente, salvo que la ley o la obligación establezcan lo contrario, desde ese momento se podrán cobrar intereses pactados o legales; si ambas partes incumplen sus obligaciones ninguna de las dos incurre en mora, pero desde el momento que una de ellas cumpla, la otra entra en mora. Por tanto, estaríamos en el supuesto del empresario que posee una tienda de muebles y vende a un cliente; si el cliente no paga, no estará en situación de mora hasta que el empresario le requiera judicialmente, mediante demanda en los Juzgados o Tribunales, o extrajudicialmente, mediante requerimiento notarial o burofax.

2) Cuando se trate de relaciones entre empresas habrá que tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 63 del Código de Comercio, que establece que la mora es automática, sin necesidad de requerimiento judicial o extrajudicial, cuando se haya pactado un plazo para el cumplimiento de la obligación o el plazo venga determinado por Ley; sólo será necesario el requerimiento cuando no haya un plazo fijado ni legal ni contractualmente. Pero aquí hay que tener en cuenta la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, que establece un plazo máximo para realizar el pago entre empresas o entre una empresa y una Administración Pública. El plazo que de carácter general establece la Ley 3/2004 es de sesenta días a contar desde la recepción de las mercancías o la prestación de servicios. Dicho plazo no podrá ser superado ni siquiera contractualmente, y las cláusulas que lo superen podrían ser consideradas abusivas, pero sí puede pactarse un plazo inferior. Así pues, si en el plazo pactado o como máximo en los 60 días posteriores no se realiza el pago el deudor entrará en mora, sin necesidad de requerimiento alguno. Siguiendo con el ejemplo, si fuera el empresario propietario de la tienda de muebles el que no paga al empresario que los fabrica incurriría en mora de forma automática, cuando se cumpla el plazo pactado en el contrato o cuando transcurran 60 días desde que recibió los muebles.

Daños y perjuicios por mora. Los intereses.

El acreedor además del cumplimiento de la obligación tiene derecho a exigir una indemnización cuando el deudor incurra en mora, de acuerdo con el artículo 1.101 del Código Civil. Cuando la obligación sea de pago la indemnización de daños y perjuicios será el interés legal del dinero, tal y como se establece en los artículos 1.108 del Código Civil y 341 del Código de Comercio. El interés legal se fija por el Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado, y actualmente está fijado en el 4%.

Si se demanda judicialmente, los intereses que se pueden cobrar son los legales incrementados en dos puntos desde la sentencia o auto que ponga fin al proceso, por mora procesal establecida en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Esto es, un interés del 6%.

Pero la Ley 3/2004, para cuando las relaciones sean entre dos empresas o entre una empresa y una Administración Pública, fija un interés mucho más alto. El Gobierno publica cada seis meses este tipo de interés, a fecha de publicación de este artículo están fijados en el 8%.

Siguiendo con los ejemplos, el consumidor o usuario final que entra en mora con el vendedor tendría que pagar un interés del 4% por el tiempo excedido desde el requerimiento hasta que efectivamente realizó el pago, y si demandará judicialmente el 6% desde la sentencia o el auto; sin embargo, el empresario que posee la tienda tiene que pagar al empresario que fabrica muebles un interés del 8% por el transcurso de tiempo desde el día en que se pactó fecha pago pago o, si no se pacto esa fecha, desde los 60 días posteriores a la entrega de los muebles hasta el día que se hizo efectivo el pagó.

Además, la Ley 3/2004, otorga al acreedor la facultad de cobrar una indemnización por los gastos de gestión de cobro. Esta indemnización no podrá superar el 15% de la cantidad adeudada si supera los 30.000 €, si no los supera el límite será la cantidad adeudada.

Si tiene deudores morosos, desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, le recomendamos tenga en cuenta el momento en que se produce la mora, para realizar las acciones oportunas y así cobrar los intereses a los que usted tuviera derecho.

¿Hablamos?

 Oscar Soria Moll

Responsable de área Jurídica Confinem

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