La función financiera en la pyme. Pilar fundamental de la Dirección Estratégica

planificación financieraEn el ámbito de la pyme, la función financiera supone determinar las inversiones necesarias y la forma en que estas deben financiarse, y todo ello debe desarrollarse a través de un proceso de toma de decisiones en el que entran en juego diferentes técnicas de planificación, convirtiéndose en uno de los pilares básicos de la dirección estratégica de la empresa.

La función financiera de la pyme abarca tanto las decisiones de activo o inversión como de pasivo o financiación, para lo que debe utilizar criterios racionales que den respuesta a tres cuestiones:

– ¿Cuál debe ser la dimensión de la empresa y su ritmo de crecimiento?

– ¿En qué activos se debe invertir?

– ¿Cómo se debe financiar el volumen de inversión previsto?

Estas tres cuestiones están interrelacionadas, ya que la dimensión de la empresa, el ritmo de crecimiento y la adquisición de activos, depende de las posibilidades de financiación; y la obtención de recursos financieros dependen de la cantidad y rentabilidad de los proyectos de inversión a realizar. Por lo tanto, existe una relación entre la rentabilidad de los activos y el coste de su financiación.

El objetivo fundamental de la dirección financiera es la creación de valor para sus propietarios, entendiendo que esto sucede cuando la suma de las remuneraciones e incrementos de patrimonio en un periodo determinado es superior a la rentabilidad mínima exigida por los accionistas.

El cumplimiento de este objetivo depende de los objetivos económicos y financieros relacionados con la rentabilidad, el crecimiento, la liquidez, la estructura financiera y el riesgo.

En la empresa se desarrollan dos ciclos: el ciclo largo, que corresponde a la renovación de las inversiones realizadas en el inmovilizado y; el ciclo corto, que atañe a las actividades operativas o de explotación de la empresa.

Por lo tanto, el proceso de decisiones financieras empresariales lo vamos a abordar atendiendo a los dos ciclos que se desarrollan en la empresa. Por una parte, la inversión y financiación que se lleva a cabo en el medio y largo plazo y, por la otra, las orientadas al corto plazo.

Decisiones financieras empresariales a largo plazo

Las decisiones financieras a largo plazo son las orientadas a determinar la estructura patrimonial que garantice el funcionamiento permanente de la pyme.

Las decisiones de inversión a largo plazo son aquellas que se ocupan de la asignación de los recursos financieros a lo largo del tiempo y abarcan proyectos de inversión o la adquisición de activos. Son las decisiones financieras más importantes ya que inmovilizan un considerable importe de fondos, compromete a la empresa durante varios años, y determinan la cuantía de los resultados operativos, el riesgo económico y la liquidez de la empresa.

Al tomar éstas decisiones han de tenerse en cuenta las posibles combinaciones de proyectos que mejor se ajusten al objetivo de la empresa, de este modo se puede diversificar el riesgo, además de ser posible valorar el impacto individual de cada proyecto en los activos de la empresa para así maximizar la rentabilidad esperada y minimizar el riesgo del conjunto de proyectos de inversión.

Las decisiones de financiación a largo plazo consisten en adquirir los recursos financieros más adecuados para hacer frente a los proyectos de inversión que se deben llevar a cabo.

La elección de la composición de la estructura financiera dependerá de la accesibilidad de los mercados financieros, de la situación económica y financiera de la empresa, del equilibrio que se desee entre recursos propios y ajenos y entre recursos ajenos a corto y largo plazo, de la rentabilidad del proyecto de inversión y del efecto del apalancamiento.

Decisiones financieras empresariales a corto plazo

Las decisiones financieras a corto plazo son las que afectan a la inversión y financiación del ciclo de actividad normal de la pyme, habitualmente inferior a un año, consiguiendo una adecuada combinación entre rentabilidad, costes, liquidez y solvencia a corto plazo. Se trata de establecer el volumen necesario de inversión en activos corrientes y la mejor opción de financiarlos. De forma simplista, podríamos decir que se trata de decidir las políticas y tácticas a aplicar sobre comprar, vender, cobrar y pagar.

Las decisiones de inversión a corto plazo tienen la función de garantizar el funcionamiento diario de la actividad de la pyme, evitando desequilibrios que provoquen interrupciones por motivos económico o de liquidez. Los principales grupos de inversión del activo corriente son: las existencias, clientes, deudores varios y tesorería.

Las decisiones de financiación a corto plazo residen en obtener recursos financieros para atender las necesidades de inversión a corto plazo. Para ello, se tendrá que conocer el volumen de activo corriente necesario y decidir que parte del mismo se pretende financiar a largo plazo (fondo de maniobra), cual a corto plazo y que instrumentos de financiación a corto plazo utilizar.

Como se desprende del presente artículo, la función financiera en la pyme requiere de conocimientos de diversas técnicas de valoraciones y análisis. En el área de Finanzas de Confinem ponemos a su disposición nuestros conocimientos y experiencia para ayudarle a adoptar las decisiones más acertadas entre las distintas alternativas posibles.

¿Hablamos?

Santiago Moreno y Paula Moreno

Director General y Consultora de Contabilidad de Confinem

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