Cómo mejorar el impacto económico y social de un ERE

Un ERE tiene una serie de repercusiones negativas sobre la situación económica, social y de imagen de la empresa que conviene paliar. Para ello es recomendable aplicar una batería de medidas alternativas de reducción de personal; más económicas y sencillas que un ERE.

En la situación actual, es frecuente que disminuya la demanda de productos de una empresa. Ante la caída de la demanda, se pueden realizar básicamente dos acciones:

a) Conseguir incrementar la demanda

b) Disminuir la producción

No cabe duda de que es preferible la primera opción la mayoría de veces. Sin embargo, no siempre es posible restaurar la demanda al nivel anterior, o bien, aunque fuera factible, puede conllevar una minoración del beneficio marginal que no conviene soportar. Cuando se da alguno de estos supuestos es recomendable la segunda alternativa: una disminución de la producción.

Una minoración de la producción suele llevar aparejada una reducción de la mano de obra. También puede ser necesario disminuir el empleo, como resultado de una mejor organización de los recursos o de una mejora de los procesos. Muchas organizaciones llevan a cabo esta minoración de horas de trabajo mediante extinciones de contratos de trabajo por causas objetivas, más conocidos cuando tienen la consideración de despido colectivo como Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Un ERE es un proceso complejo y caro, regulado por el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores; que precisa de la conformidad de la representación legal de los trabajadores o de la Autoridad Laboral.

Desde el punto de vista psicológico, un ERE no es del agrado de los trabajadores, lo que tiene implicaciones negativas en múltiples aspectos como el clima laboral y la motivación; asimismo, descentra a la plantilla de su trabajo.

Si, además, la empresa no tiene pérdidas es impopular, lo que daña la imagen de la empresa ante la sociedad y, sobre todo, a esa parte de la sociedad que tanto importa: los clientes.

Los proveedores también se inquietan ante un ERE: su cliente va mal y pueden no cobrar en un futuro, lo que suele repercutir en un empeoramiento de las condiciones de pago.

Pero un ERE no es la única forma de reducir horas de trabajo. En el área de Recursos Humanos de Confinem disponemos de un extenso conjunto de medidas alternativas más económicas y sencillas que un ERE. La aplicación total o parcial de estas medidas dependerá del análisis que se haga de la situación empresarial; aun así, es importante analizar todas y cada una de las posibilidades que pueden evitar o paliar los perniciosos efectos de un ERE total.

Si su empresa ha de afrontar una reducción de personal, en Confinem estaremos encantados de ofrecerle un abanico de medidas adaptadas a su organización para resolver su problema por un mínimo coste.

¿Hablamos?

Eduardo Colomer
Consultor de Recursos Humanos de Confinem

 

2 comentarios para “Cómo mejorar el impacto económico y social de un ERE”

  • Buenos dias!Yo pienso que es una medida rápida y buena tanto para el empresario como trabajador, siempre que hablemos de un ERE por reducción.La empresa puede reducir salarios, dando la oportunidad al trabajador de cobrar su salario dejado de percibir desde el paro y alargar la vida laboral. Ahora mismo como trabajadora pienso que ir al paro es una perdida de tiempo, esta situación significa tiempo disponible para formación, tiempo libre y trabajo. un saludo

    • Hola, Laura, agradezco tu comentario.

      Lo que estás sugiriendo es un ERE parcial y, efectivamente, es una posibilidad más beneficiosa que un ERE total, tanto para la empresa como para los trabajadores.

      De hecho, un ERE parcial es una de las medidas alternativas que Confinem propone en lugar de un ERE total.

      Con un ERE parcial, la empresa reduce la carga salarial, no desvincula a sus trabajadores perdiendo su saber hacer y puede volver fácilmente a producir más bienes o servicios. Los trabajadores disponen de más horas para dedicar a formación o a su vida familiar y personal sin que su salario se reduzca proporcionalmente al tiempo dejado de trabajar, no pierden definitivamente su puesto de trabajo y el impacto psicológico es mucho menor.

      Sin embargo, un ERE parcial no es la única alternativa a un ERE total. Hay otras medidas más sencillas de ejecutar, que se pueden aplicar independientemente de un ERE parcial o de manera combinada.

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