¿Por qué es importante incluir en los contratos entre empresas las formas y los medios de pago?

Cómo garantizarse el pago de mercancías entre empresasEl pago del precio de las mercancías o servicios es una de las obligaciones más importantes de todo contrato suscrito por una empresa, ya sea civil o mercantil. Determinar la forma de pago será esencial, ya que de esta manera se concreta cuándo habrá un incumplimiento y podrán devengarse los intereses de mora.

Establecer la forma de pago es una de las garantías que tiene una pyme para prevenir los impagados o, al menos, minimizar los efectos negativos sobre su empresa. Una de las partes esenciales del contrato es el pago, por eso debe consignarse en el contrato dónde, cuándo y cómo se hará efectivo.

Respecto a dónde se realizará el pago, en la legislación española prevé que es el lugar pactado o, en todo caso, el domicilio del deudor. Hoy en día esta cuestión prácticamente carece de importancia, ya que los pagos se suelen realizar a través de documentos cambiarios (letras, pagarés o cheques), transferencias bancarias, recibos bancarios, etcétera. Es decir, en la inmensa mayoría de casos los pagos de las empresas  al final se realizan entre entidades bancarias.

Más interesante resulta la forma de pago. Como ya señalamos en el artículo que trataba la reducción de los impagos en una empresa, las formas de pago son tres:

Anticipado: Cuando la empresa realiza el pago antes de la entrega de bienes o la prestación de los servicios.

Al contado: En el mismo momento en que se realiza la entrega de bienes o se prestan los servicios a la empresa.

Aplazado: En un momento posterior a la entrega de los bienes o la prestación de los servicios.

Si no hay pacto expreso por las partes, la ley de lucha contra la morosidad establece que será en un plazo de 60 días desde la recepción o entrega de las mercancías o prestación de servicios a la empresa, dependiendo de los casos. En determinadas circunstancias, especialmente en comercio internacional, se estará a los usos y prácticas mercantiles en el sector. Un uso y práctica habitual respecto de la forma de pago entre las pymes es el aplazamiento a 30, 60 y 90 días.

No obstante, desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, consideramos esencial que en todos los contratos se pacten las formas de pago y se establezcan claramente las fechas en que estos deban producirse. Con ello, se consigue que una pyme pueda reducir las incertezas que provoca la ley o se derivan de los usos y las prácticas mercantiles.

Además, estableciendo de manera específica las formas y fechas de pago se determina claramente cuándo en las operaciones mercantiles la empresa puede solicitar intereses de demora o hacer el requerimiento fehaciente de pago en las operaciones civiles.

También se establece claramente en qué momento se incumple el contrato y podemos solicitar la resolución del mismo o la cláusula penal. Más aún, si la forma pactada es la anticipada o al contado, y el deudor no realiza el pago pero reclama porque no se le han entregado las mercancías o se le han prestado los servicios, la inclusión en el contrato de la forma de pago permitiría acreditar su incumplimiento anterior.

Así mismo, se pueden establecer otras cláusulas para proteger a la empresa, como por ejemplo, en un pago aplazado con varios vencimientos, que el incumplimiento de uno de ellos determine el vencimiento de los pendientes o el incumplimiento total de la obligación.

Obviamente, muchas ventas o prestaciones de servicios no se documentan en contratos; una hoja de pedido, un albarán de entrega y la factura son los documentos habituales, sin que haya un contrato escrito. Entonces, ¿cómo determinar la forma de pago? La mejor solución es establecerlo en el albarán de entrega o en la factura que emita la empresa. Incluso se podría anunciar en la hoja de pedido qué formas de pago se establecen. Lo esencial será dejar constancia en algún documento que exista entre las partes.

Cómo se realizará el pago

A la forma de pago será conveniente añadirle el cómo se hará. Es decir, qué medios de pago usarán las empresas vinculadas en el contrato. Se consideran medios de pago: el dinero en metálico, el cheque, el pagaré, la letra de cambio, la transferencia bancaria, el recibo bancario, etcétera.

Si el contrato es escrito, en la cláusula que establezca el medio de pago deben consignarse aquellos datos que detallen los medios utilizados, por ejemplo, si se realiza mediante pagaré, incluirá el número de serie y fecha de vencimiento, o si se realiza transferencia bancaria consignar el número de cuenta. Con ello, aunque no tenga tanta transcendencia como la determinación de la forma de pago, se consigue minimizar las consecuencias ante un incumplimiento y se evitan posibles equívocos a posteriori.

De igual forma, si los contratos no son escritos es conveniente dejar constancia, como hemos visto para las formas de pago, en otros documentos, tales como albaranes, facturas, etcétera.

 ¿Hablamos?

 Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

 

 

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