¿Cómo saber si una publicidad es ilícita?

 

publicidad-ilicitaLa importancia de la publicidad para cualquier producto está fuera de duda en nuestra sociedad. Queda claro que es la mejor forma para que una pyme pueda dar a conocer sus productos o servicios, así como está demostrada su capacidad para incentivar a la compra, consumo o uso de los mismos. Sin embargo, en la publicidad no todo vale. No toda publicidad puede ser admitida, puede ser considerada lícita. En el presente artículo analizamos cuando una publicidad es ilícita.

¿Qué entiende la Ley por publicitad?

Más allá de lo que las definiciones que puedan dar los expertos en marketing, conviene antes de nada sentar qué se entiende por publicidad en la Ley General de Publicidad. Esta ley da una definición amplia de publicidad. Se entiende que publicidad es toda forma de comunicación realizada en el ejercicio de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes, servicios, derechos y obligaciones.

Así pues, tenemos tres elementos: a) un acto de comunicación realizado de cualquiera de las formas y medios posibles; b) que se realiza en el ejercicio de una actividad empresarial, ya sea comercial, industrial, artesanal o profesional; c) y tiene la finalidad de promover la contratación de bienes, servicios, derechos y obligaciones.

¿Cuándo la publicidad puede ser ilícita?

Tras la reforma de la Ley General de Publicidad de 2009, muchos de los supuestos contemplados, antes típicos de la publicidad ilícita, han pasado a quedar regulados como competencia desleal. Anteriormente había un solapamiento legal que hacía difícil distinguir cuando un supuesto era de publicidad ilícita y cuando había competencia desleal, ello provocaba una situación difícil en los Tribunales. En la actualidad la situación está más clara y podemos distinguir:

a) La publicidad ilícita por competencia desleal, en la que encuadrarían supuestos como publicidad engañosa, confusoria, agresiva y de comparación, que la Ley General de Publicidad remite a la regulación de Le de Competencia Desleal, y que tratamos en un artículo en su momento.

b) Aquellos supuestos que sin ser actos que puramente afecten a competidores suponen una publicidad ilícita. Dichos actos serían tales como:

– Actos que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores o derechos reconocidos en la Constitución, tales como que afecten a los derechos de igualdad u honor, intimidad personal y familiar, propia imagen, etc. Es de destacar que se hace mención expresa a aquella publicidad que puedan denigrar a la mujer.

– La publicidad dirigida a menores que les incite a la compra de un bien o servicio, explotando su inexperiencia o credulidad, o en que aparezcan persuadiendo de la compra a sus padres o tutores. Además no deben inducir a error los menores sobre las características del producto, ni sobre su seguridad, etc.

– La publicidad subliminal, esto es, aquella que pueda producir estímulos en el público destinatario que puedan ser percibidos sin ser conscientes.

– La que infrinja la regulación específica para determinados productos (medicamentos, juegos de envite, suerte o azar, etc.).

¿Cómo actuar frente a una empresa que realiza publicidad ilícita?

La Ley General de Publicidad se remite a las acciones que se establecen para la competencia desleal, estas son:

–  Solicitar que se declare desleal la conducta.

– Solicitar que cese la conducta desleal y prohibición de reiteración futura.

– Solicitar la remoción de los efectos producidos.

– Solicitar la rectificación de las informaciones engañosas, incorrectas o falsas.

– Solicitar los daños y perjuicios ocasionados como consecuencia de la desleal.

– Solicitar el enriquecimiento injusto, cuando se vulnere un derecho de exclusiva o un derecho de contenido económico análogo.

Además, contra la publicidad que pueda ser denigrante para la mujer pueden también actuar los siguientes organismos: – la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género; – el Instituto de la Mujer; – asociaciones para la defensa de los derechos de las mujeres; y – el Ministerio Fiscal.

Antes de interponer la reclamación, si la empresa que realiza la publicidad ilícita está adherida a algún código de conducta (p.ej. Autocontrol), se debe proceder antes a una reclamación ante el órgano de control del código de conducta.

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica y conjuntamente con los compañeros del área de Área Comunicación Empresarial y de Área Marketing y Comercial, le asesoramos de la mejor manera posible para evitar que se su pyme incurra en publicidad ilícita o en la defensa de sus intereses si usted sufre un acto de publicidad ilícita.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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