¿Puede el Administrador de una sociedad realizar actos de competencia?

Imagen1Siempre puede existir en toda empresa un cierto riesgo de que su Administrador, aprovechando su situación, el know-how de la empresa, sus contactos con clientes proveedores o por el conocimiento del mercado, acabe realizando negocios que supongan competencia para la empresa y sean en su exclusivo beneficio. En las grandes empresas los contratos de los administradores suelen llevar aparejados cláusulas de prohibición de competencia, pero en general, en nuestro ordenamiento jurídico existe una prohibición. En este artículo veremos su alcance, sus excepciones y las consecuencias de su violación.

¿Existe una prohibición legal de competencia?

Efectivamente existe una prohibición de competencia para los administradores, como ya comentamos en el artículo sobre si podía imponerse una prohibición de competencia a los socios. Como en aquel artículo no abundamos en el alcance de la misma, es conveniente hacerlo ahora. Así, en primer lugar habremos de ver qué conductas están prohibidas, siendo que el artículo 229 de la Ley de Sociedades de Capital, nos dice aquellas que generan conflicto de interés, y en la letra f) establece la prohibición de competencia. De dicho artículo se deduce que está prohibida: Desarrollar actividades por cuenta propia o cuenta ajena que entrañen una competencia efectiva, sea actual o potencial, con la sociedad o que, de cualquier otro modo, le sitúen en un conflicto permanente con los intereses de la sociedad.

De ahí la jurisprudencia ha ido delimitando que debemos entender por competencia. Y es de destacar lo siguiente:

a) El mero hecho de ser administrador obliga a una conducta leal, por lo tanto, el competir con la sociedad que se administra, supone que haya un conflicto de intereses, con un alto riesgo de que el administrador busque su beneficio propio y no el de la empresa.

b) Se entiende que hay competencia cuando hay una mera dedicación del administrador a una actividad idéntica, análoga o complementaria a la del objeto social de la sociedad. También si no es una de las anteriores actividades pero por las circunstancias concurrentes puede perjudicar los intereses de la sociedad.

c) Se prohíbe realizarla tanto por cuenta propia, como a través de la participación como administrador, directivo o trabajador de otra sociedad.

d) Ha de existir un riesgo real, serio y consistente que puede ser actual o potencial no siendo necesario probar el beneficio efectivo de la otra empresa o personas.

¿Además del administrador hay más personas afectadas?

El artículo 231 de la LSC, nos dice qué personas no pueden incurrir en competencia, siendo estas:

1. Cuando el administrador es persona física: – el cónyuge del administrador o las personas con análoga relación de afectividad; – los ascendientes, descendientes y hermanos del administrador o del cónyuge del administrador; – los cónyuges de los ascendientes, de los descendientes y de los hermanos del administrador; – las sociedades en las que el administrador, por sí o por persona interpuesta, se encuentre en alguna de las situaciones que definen los grupos de empresas.

2. Respecto del administrador persona jurídica, se entenderán que son personas vinculadas las siguientes: – Los socios que se encuentren, respecto del administrador persona jurídica, en alguna de las situaciones que definen un grupo de empresas; – los administradores, de derecho o de hecho, los liquidadores, y los apoderados con poderes generales del administrador persona jurídica; – las sociedades que formen parte del mismo grupo y sus socios; – las personas que respecto del representante del administrador persona jurídica tengan la consideración de personas vinculadas a los administradores de conformidad con lo que se establece para las personas físicas.

¿Puede la sociedad autorizar actos de competencia?

El administrador solamente podrá realizar actos que supongan competencia si obtiene la dispensa de dicha prohibición por la Junta General. En el acuerdo de la Junta General, el administrador, si es socio, no podrá ejercer su derecho a voto, y además, se requiere para la adopción del acuerdo una mayoría reforzada, esto es de dos tercios de las participaciones o acciones en que se divida el capital social.

Además la LSC exige para que pueda realizarse la dispensa que no se espere ningún daño para la sociedad o el que quepa esperar se vea compensado por los beneficios que prevén obtenerse de la dispensa. De todas formas, si se comprueba con posterioridad que se produce un daño para la empresa, cualquier socio puede solicitar que se debata en Junta General el cese de administrador.

¿Qué consecuencias si se incumple la prohibición de competencia?

Si el administrador ha incurrido en competencia puede enfrentarse a las acciones tanto de responsabilidad social como individual, que vimos en el artículo de dedicado a estas acciones. El plazo para ejercitarlas es de cuatro años y al administrador se le puede pedir la declaración de responsabilidad para que proceda a indemnizar y además deshacer todos los actos que este ha llevado a cabo. Por tanto, son compatibles con las acciones de responsabilidad el ejercicio de las acciones de impugnación, cesación, remoción de efectos y, en su caso, anulación de los actos y contratos celebrados por los administradores violando su deber de lealtad.

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica le asesoramos en coordinación con los otros departamentos, en todos aquellos aspectos que resulten relevantes para diagnosticar si se puede incurrir en situaciones de competencia por parte del administrador y como resolver los problemas que se puedan dar al respecto.

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Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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