¿Qué debe hacer una pyme en un procedimiento concursal?

Concurso acreedoresLa Ley concursal, aprobada en 2003, supuso un gran cambio respecto de la regulación anterior de la suspensión de pagos y la quiebra. No obstante, el procedimiento concursal reviste una especial complejidad, más con los cambios producidos en la regulación, como la negociaciones previas o la mediación concursal. Este artículo tendrá como objeto el procedimiento en fase judicial, centrándonos en lo que es importante para un pyme o para el administrador de una sociedad en situación de insolvencia.

¿Cuál es el objetivo de una pyme al solicitar un concurso?

Más allá de lo que sea el objetivo de un procedimiento concursal –reparto ordenado del patrimonio de una sociedad insolvente-, una pyme que se encuentre en situación de iliquidez o insolvencia y no pueda afrontar los pagos a su vencimiento, lo que se debe tener claro en primer lugar es por qué y para qué se solicita el concurso. Los objetivos que debe perseguir una pyme son:

a) Si la pyme es viable, tratar de llegar en las mejores condiciones y realizar una buena negociación para que el convenio sea realista –se pueda cumplir- y favorable a los intereses de la pyme.

b) En todo caso, tratar de salvar la responsabilidad de los administradores, de derecho o de hecho, de los apoderados, etc.

Para ello es esencial un buen planteamiento desde el inicio y un estudio riguroso de la situación de la empresa antes de solicitar el concurso.

¿Partes en qué se divide un procedimiento concursal?

El procedimiento concursal es complejo, como ya hemos señalado. No entraremos con detalle en ello, pero sí debemos señalar cuáles son sus partes antes de entrar en aquellas que son realmente relevantes para los intereses de una pyme. El procedimiento concursal tiene dos fases y seis secciones.

Las dos fases son:

a) Fase común: tiene como objetivo fundamental determinar la masa activa y la masa pasiva, esto es, qué bienes y derechos tiene la pyme en situación de concurso y quiénes son sus acreedores y el orden de cobro de estos.

b) Fase de convenio o de liquidación: aquí se trata de bien llegar a un acuerdo con los acreedores para que mediante una quita y/o espera, es decir, los acreedores acepten perdonar parte de la deuda y/o conceder un plazo más amplio, de hasta cinco años, para que la pyme les pague; o bien proceder a la liquidación de una forma ordenada de la empresa.

Las seis secciones son:

a) La primera, tiene que ver con el inicio del procedimiento, las medidas cautelares que se adopte, con el fin del concurso y con su reapertura.

b) La segunda, se consigna todo lo relativo a la administración concursal.

c) La tercera, todo lo relativo a la masa activa, esto es, bienes y derechos que tiene la empresa.

d) La cuarta, la masa pasiva, todo lo referido a los acreedores.

e) La quinta, se tramita todo lo referido al convenio o en su caso a la liquidación.

f) La sexta, tiene por objeto la declaración del concurso como fortuito o culpable y establecer la responsabilidad de los administradores, apoderados, etc.

¿Actuaciones de una pyme en el procedimiento concursal?

Cuando una pyme se encuentra en situación de insolvencia debe tener muy claras cuáles van a ser las principales líneas de actuación. Desde Confinem, y desde nuestra experiencia en procedimientos concursales, entendemos que hay que definirlas desde el principio, desde la solicitud.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que desde que una sociedad está en situación de insolvencia tiene un plazo de 2 meses para solicitar el concurso de acreedores ante el Juez. Dicho plazo hay que aprovecharlo muy bien para:

a) Preparar la solicitud de concurso de forma clara y transparente, facilitando la máxima información posible, con un trabajo coordinado entre el administrador de la sociedad, el abogado y el economista.

b) Iniciar contactos y negociaciones con los deudores, manteniendo una relación clara y franca, sobre todo si la empresa pretende su continuidad.

Durante la tramitación del concurso, será esencial:

a) Colaborar con la administración concursal, sin renunciar a la defensa de los legítimos intereses de la sociedad en caso de discrepancias.

b) Si la empresa es viable, seguir negociando con los acreedores, para llegado el momento de convenio tener asegurados el número de votos suficientes, o poder plantear una propuesta anticipada de convenio.

 Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, le ayudamos en el caso de que pyme se ve en una situación de iliquidez o insolvencia a tomar aquellas medidas que lleven a buen fin el procedimiento concursal, ello con un equipo de abogados y economistas que trabajan conjunta y coordinadamente.

 ¿Hablamos?

 Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confin

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