¿Qué es el arbitraje?

ArbitrajeCuando surge algún conflicto derivado de una relación jurídica, lo primero que se piensa es en acudir a los juzgados y tribunales para resolver dicha situación. Sin embargo existen otras formas de resolver los conflictos de forma extrajudicial, mediante los llamados medios de resolución de conflictos alternativos. Estos medios son fundamentalmente mediación, arbitraje, negociación y conciliación. De ellos cabe destacar la mediación y el arbitraje que trataremos en este y el siguiente artículo.

¿En qué consiste el arbitraje?

El arbitraje es un medio de resolución de conflictos mediante el cual las partes deciden someter a la decisión de uno o varios árbitros un conflicto, que han de ser profesionales cualificados en la materia objeto del conflicto, renunciando a acudir a los juzgados y tribunales ordinarios. Los árbitros pueden ser designados por las pares directamente o pueden encomendarse a una institución, como la Corte de Arbitraje y Mediación de Valencia, dependiente de la Cámara de Comercio de Valencia. Ello se realiza mediante un pacto expreso, llamado convenio arbitral.

El arbitraje puede ser de equidad o de derecho. El de equidad se resuelve de acuerdo al leal saber y entender del árbitro y de acuerdo con su criterio de “rectitud” y “sentido natural de lo justo”, el juez no tiene que someterse a la Ley para decidir. En el arbitraje de derecho se resuelve de acuerdo a las leyes que sean aplicables al caso concreto, en estos casos, si el arbitraje es internacional, las partes tendrán que pactar cual es la ley aplicable y si no se ponen de acuerdo será el árbitro el que decida según las circunstancias del caso. Para que el arbitraje sea en equidad, se debe pactar expresamente, si no hay pacto se entenderá que es en derecho.

El procedimiento es muy flexible y las partes podrán pactar el procedimiento que quieran seguir, siempre que se respeten los principios de igualdad, audiencia y contradicción. Si no llegan a un acuerdo, el árbitro será el que determine el procedimiento. El procedimiento termina con una resolución, llamada laudo (equivale a la sentencia judicial). Los árbitros deben dictar el laudo en un plazo de 6 meses desde que se conteste a la demanda. El laudo no se puede apelar, así que la resolución que dicten los árbitros es definitiva. No obstante, contra el laudo cabe ejercitar la acción de nulidad o la de revisión de que se establece en la Ley de Enjuiciamiento Civil para sentencias firmes.

¿Qué ventajas e inconvenientes presenta el arbitraje?

Entre las ventajas más destacables tenemos:

1. Celeridad, el procedimiento arbitral es mucho más rápido que el judicial.

2. Flexibilidad, el procedimiento no es tan riguroso como el judicial y las partes pueden pactar como llevarlo a cabo.

3. Especialización de los árbitros.

4. La confidencialidad, frente a los procedimientos judiciales que son públicos, los arbitrales son confidenciales.

5. Impugnación de carácter tasado, no se pueden impugnar las laudos por cualquier razón, lo que evita la interposición de recursos como medio dilatorio.

6. Mayor cumplimiento voluntario de las resoluciones, aunque el laudo es ejecutable igual que una sentencia, las partes que acuden a procedimientos alternativos de solución de conflictos, y también en arbitraje, cumplen voluntariamente en mayor grado las resoluciones adoptadas.

7. En muchas ocasiones puede ser más barato acudir al arbitraje que a la justicia ordinaria.

Desventajas que presenta el arbitraje:

1. Mayor coste inicial, ya que normalmente hay que provisionar el pago a los árbitros.

2. Dificultad de nombrar árbitros, si no se somete a una institución.

3. No se condena en costas y gastos a la parte contraria, salvo que se pacte expresamente.

4. No se puede recurrir sobre el fondo del asunto, el laudo es firme.

5. Puede haber necesidad de acudir a los tribunales ordinarios para realizar determinadas actuaciones.

Pueden surgir otros inconvenientes, para ello hay que prevenirlos desde el inicio, primero con la redacción de la cláusula arbitral y con la elección de la institución o corte de arbitraje.

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, ayudamos a su pyme a elegir cuando le conviene o no incluir en sus contratos la cláusula arbitral, a redactarla de forma conveniente, a elegir la institución o corte de arbitraje, y llegado el caso a representarle en las mejores condiciones posibles.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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