¿Qué procesos judiciales son los más rápidos para reclamar una deuda?

Reclamación deudasA la hora de reclamar las deudas, una vez que una pyme ha intentado sin éxito toda suerte de reclamaciones amistosas, al final no queda más que acudir a los juzgados y tribunales, para qué sean estos quiénes fuercen al deudor a pagar. Entre los procedimientos para hacer efectiva la reclamación los más sencillos son el proceso monitorio y el juicio cambiario. ¿Qué son estos procedimientos?

¿Qué es el proceso monitorio?

El proceso monitorio es una simple reclamación que se realiza ante el juez pidiendo que el deudor pague la deuda. Para ello, además de presentar una demanda sucinta, dónde se expresen los datos de deudor, habrá que aportar cualquier tipo de documentación o cualquier tipo de documentación en la que aparezca la firma del deudor, su marca, o impronta, ya sea físicas o digitales, así como también aquellos documentos creados unilateralmente por la empresa que pretenda cobrar y que sean habituales en la práctica comercial, esto es, facturas, albaranes, telegramas, burofaxes, etc.

Lo que se pretende es abrir al máximo la documentación que se puede aportar, ya que cada vez las prácticas comerciales incorporan nuevas tecnologías y no siempre se realiza una documentación completa para agilizar las mismas. Así, por ejemplo, se pretende que el intercambio de correos electrónicos mediante los que se acuerde una transacción comercial pueda ser suficiente para acreditar la deuda. Aunque no haya otro tipo de documentación comercial más habitual. Además, para la petición inicial no se requiere abogado ni procurador, y existen formularios a disposición de las pymes para poder realizar la petición.

Una vez presentada la demanda, el juzgado requerirá a le empresa deudora para que haga el pago en un plazo de 20 días, o si no está de acuerdo que se oponga. Si la reclamación es inferior a 6.000 euros, cuando haya oposición el juez citará a las partes para la vista que se celebrará con las normas de un juicio verbal. Si supera dicha cantidad, el juez dará por terminado el proceso monitorio, y el demandado tendrá que formular una demanda en el plazo de un mes, de no hacerlo se le condenará en costas y obviamente tendrá que pagar la deuda.

Si la pyme deudora no paga y no se opone, directamente se dará por terminado el proceso y se dará traslado al acreedor para que solicite la ejecución.

¿Qué es el proceso cambiario?

El juicio cambiario es un procedimiento específico para títulos cambiarios, estos son: letras de cambio, pagarés y cheques. Cuando el medio de pago sea uno de estos instrumentos este tipo de juicio será al que deberemos acudir.

Su tramitación es sencilla también. Se inicia con una demanda sucinta. Si la demanda reúne los requisitos exigidos y los documentos son conformes con la Ley cambiaria, el juez tomará las siguientes medidas: – requerir de a la pyme deudora el pago en un plazo de 10 días; – proceder al embargo de bienes por el total de la deuda, más una cantidad por intereses, gastos y costas.

El deudor puede oponerse dentro del plazo de 10 días. Si se opone, sea cual sea la cuantía de la reclamación, se citará a la una vista, y en 10 días el juez tendrá que dictar sentencia.

Aunque en España los juzgados y tribunales están saturados, estos procedimientos son los más rápidos para hacer efectivo el cobro de las deudas Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, ayudamos a su pyme a elegir el mejor procedimiento judicial para reclamar su deuda.

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Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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