¿Qué son las cuentas en participación?

Cuentas en participacion
Existen algunas figuras jurídicas que, sin que se sepa muy bien el por qué, acaban siendo menos habituales de lo que merecen. Siendo instrumentos muy útiles, no son muy habituales ni usados. Un ejemplo de éstas serían las cuentas en participación. A mitad camino entre los contratos de préstamo participativo o mutuo y las sociedades, encontramos esta figura, que a pesar de ser una de las figuras jurídicas más antiguas en el Derecho mercantil es poco conocida.

¿En qué consiste el contrato de cuentas en participación?

Las cuentas en participación viene recogidas en el Código de Comercio, allí se dice: “Podrán los comerciantes interesarse los unos en las operaciones de los otros, contribuyendo para ellas con la parte del capital que convinieren y haciéndose partícipes de sus resultados prósperos o adversos en la porción que determinen.”

Así pues, el contrato de cuentas en participación es una modalidad asociativa o de cooperación mercantil. Es un contrato bilateral, en el que una parte –el cuentapartícipe– aporta bienes, dinero o derechos a la otra parte –el gestor–; y éste se obliga a destinarlos a una determinada operación, a diversas operaciones o a una actividad empresarial o profesional. El cuentapartícipe tiene derecho a participar en el resultado de dichas operaciones, haya ganancia o pérdida. Por su parte, el gestor desarrollará la actividad de forma independiente y en su propio nombre, estando obligado a rendir cuentas al cuentapartícipe y a darle participación de las ganancias o pérdidas que se deriven de la actividad objeto del contrato.

Las partes pueden ser tanto personas físicas como personas jurídicas. No es necesario que ambos sean comerciantes, como interpreta parte de la doctrina. El Tribunal Supremo ha declarado que se estará en una cuenta en participación mercantil cuando el gestor lo sea, y que lo esencial es que las operaciones sean mercantiles.

Para la existencia del contrato no se exige ninguna formalidad. Esto es, no es obligatorio que conste en escritura pública, que se inscriba en el Registro mercantil, etc. Puede ser perfectamente válido un contrato oral, si bien estos suelen crear muchos problemas a la hora de la prueba de lo pactado. Lo ideal es que se haga por escrito, mediante contrato privado.

¿Qué elementos lo distinguen de otras figuras mercantiles?

Respecto de las sociedades existe dos diferencias fundamentales:

– Las cuentas en participación no crean una persona jurídica nueva y diferenciada.

– No existe un patrimonio común, sino que el capital aportado por el cuentapartícipe se integra en el patrimonio del gestor.

Respecto de los préstamos las diferencias son esenciales también, puesto que:

– No existe un derecho a cobrar intereses, sino que el cuentapartícipe corre con el riesgo y ventura del negocio, tanto si hay beneficios como pérdidas.

– No existe tampoco derecho a devolución del capital aportado, sino a la liquidación del patrimonio existente después de que el gestor proceda a rendir cuentas. Si bien, el Tribunal Supremo ha reconocido el derecho del cuentapartícipe a recuperar el capital siempre y cuando exista un incumplimiento y las partes lo hayan pactado expresamente, de lo contrario se estará a la rendición de cuentas y a la liquidación.

¿Qué se debería regular en el contrato?

Desde la consultoría de empresas Confinem, y con nuestra experiencia en asesoría jurídica, consideramos que un contrato de cuentas en participación debería regular minuciosamente, al menos, los siguientes aspectos:

a) Las operaciones o actividades comerciales a los que se destina la aportación del cuentapartícipe.

b) El modo en que se ha de realizar las operaciones de liquidación.

c) Prever las causas de incumplimiento o aquellas situaciones en que se puedan ver frustradas las legítimas expectativas que se tenían al contratar.

d) La información puntual que debe recibir el cuentapartícipe.

e) En caso de incumplimiento de sus obligaciones por parte del gestor, la posibilidad de que el cuentapartícipe recupere su capital.

f) Aquellas circunstancias esenciales en cada caso.

Así pues, el contrato de cuentas en participación puede ser realmente útil en muchos negocios, como forma de obtener financiación, siempre y cuando se aten bien los términos del contrato.

¿Hablamos?

Óscar Soria

Responsable del área Jurídica de Confinem

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