¿Sabemos cómo actuar ante una crisis alimentaria?

Crisis alimentariaLas crisis alimentarias han pasado de ser algo ocasional a formar parte habitual de los medios de comunicación, a nivel mundial, en cuestión de horas. Estas crisis afectan cada vez a más personas, debido a la globalización y el acceso por parte de consumidores de todo el mundo a alimentos de un solo origen, elaborados en un único establecimiento.

En los últimos años, las empresas han incrementado su sensibilización ante la seguridad alimentaria debido a tres causas principales:

– La preocupación cada vez mayor del consumidor por su salud,

– Las exigencias legislativas y normativas que van en aumento,

– La cada vez mayor influencia de los medios de comunicación.

Con cada crisis alimentaria se comprueba que los sistemas de control de este tipo de situaciones tienen fallos.

 ¿Sabemos qué hacer ante una crisis alimentaria?

Ante una crisis alimentaria se ponen en marcha todos los sistemas de  intercambio de información entre Comunidades Autónomas, Países, Estados y Continentes.

A nivel nacional, las Áreas de Salud informan a las Unidades Territoriales (a nivel provincial); éstas informan a la Dirección General de Salud Pública y/o Consumo; y ésta a su vez informa al Ministerio de Sanidad.

A nivel internacional, el Ministerio de Sanidad se pone en contacto con la Comisión de la Unión Europea y Dirección General de Salud y Consumidores que a su vez, informa a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, a los demás Estados Miembros y, en caso necesario, a los Terceros Países afectados.

¿Qué información se comunica?

– El país notificante

– Los datos del producto afectado: Nombre o categoría del producto, descripción, lote, fecha de duración mínima

– El origen: Nombre y dirección del fabricante/ distribuidor/ importador, distribución a otros Estados Miembros y/o a Terceros Países

– Peligro: naturaleza, resultados analíticos, personas afectadas y tipo de síntomas

– Otras informaciones: Persona de contacto, posibles causas, etc

Si nuestra empresa se ve involucrada en una crisis alimentaria debemos coordinarnos con las autoridades sanitarias con objeto de localizar cuanto antes los productos sospechosos, y evitar en la medida de lo posible que se vean afectados los consumidores.

Ante esta situación, las autoridades sanitarias se ponen en contacto con las empresas implicadas a priori en la crisis alimentaria detectada. Como al inicio de la crisis no se conoce con exactitud el origen del problema, se empieza la búsqueda de la causa desde el consumidor y el producto afectado hasta el origen.

En estos momentos resulta esencial disponer en nuestra empresa de un buen sistema de trazabilidad.

Recordemos la definición de Trazabilidad: Posibilidad de encontrar y seguir el rastro a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso, un animal destinado a la producción de alimentos o una sustancia destinados a ser incorporados en alimentos o piensos o con probabilidad de serlo (artículo 3º del Reglamento (CE) 178/2002).

Cada establecimiento alimentario debe gestionar la trazabilidad, vinculando el eslabón anterior con el posterior, de manera que dicha trazabilidad se mantenga a lo largo de la cadena alimentaria.

Así, una vez recibimos la información sobre el producto sospechoso, debemos realizar un ejercicio de trazabilidad hacia atrás y hacia delante.

Primero debemos centrarnos en la trazabilidad hacia delante, averiguando a qué clientes se ha distribuido el producto afectado e informándoles de la situación. Se retira toda la mercancía sospechosa y que aún no ha llegado al consumidor y se inmoviliza hasta decidir cuál va a ser su destino que, según la causa de la crisis puede ser: destrucción, uso para otros fines autorizados distintos del consumo humano, o comercialización (si finalmente se comprueba que el producto no supone un riesgo para la salud del consumidor).

Si el producto ya se encuentra en manos de los consumidores, los medios de comunicación son una herramienta muy eficaz para advertirles de que ese producto es sospechoso de no ser seguro para el consumo humano y que deben devolverlo al establecimiento donde lo adquirieron para su posterior retirada.

Posteriormente, actuaremos sobre la trazabilidad hacia atrás, identificando los ingredientes que componen el producto afectado y sus cantidades, la fecha de entrada de éstos en nuestras instalaciones, los proveedores que los suministraron y, si tenemos muestras guardadas del producto afectado las pondremos a disposición de las autoridades sanitarias, para que puedan realizar los análisis necesarios e identificar el agente causante de la crisis.

Una vez se ha localizado a todas las empresas involucradas en la producción, transformación y distribución del producto implicado, las autoridades sanitarias  determinan con exactitud cuál de ellas, con su actuación a lo largo de la cadena alimentaria, ha contaminado el producto, y originado la crisis.

Ante una crisis alimentaria, la empresa descubre las debilidades de su sistema de control de trazabilidad, lo que permite aprender de los errores pasados y hacer las modificaciones necesarias para mejorar dicho sistema y aumentar su eficacia.

El equipo de consultores del área de Calidad y Seguridad Alimentaria de Confinem nos ponemos a su disposición para ayudar a la pyme a detectar y evitar los riesgos alimentarios y, con ello, una posible crisis.

 ¿Hablamos?

 Margarita Marín

Consultor de Calidad y Seguridad Alimentaria de Confinem

Deja un comentario

Confinem